Rev.int.med.cienc.act.fís.deporte- vol. 9 -  número 35 - septiembre 2009 - ISSN: 1577-0354

 

España-Romero, V.; Artero, E.G.; Ortega, F.B.; Jiménez-Pavón, D.; Gutiérrez, A.; Castilllo, M.J. y Ruiz, J.R. (2009). Aspectos fisiológicos de la escalada deportiva. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte vol. 9 (35) pp. 264-298 Http://cdeporte.rediris.es/revista/revista35/artescalada129.htm

 

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REVISIÓN

 

ASPECTOS FISIOLÓGICOS DE LA ESCALADA DEPORTIVA

 

PHYSIOLOGY OF SPORT CLIMBING

 

España-Romero, V.1; Artero, E.G.1; Ortega, F.B.1; Jiménez-Pavón, D.2; Gutiérrez, A.1; Castillo, M.J.1 y Ruiz, J.R.1,3

 

1 Departamento de Fisiología. Facultad de Medicina. Universidad de Granada. España. E-mail: vanespa@ugr.es

2 Departamento de Salud y Rendimiento Humano. Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Universidad Politécnica de Madrid. España. artero@ugr.es, ortegaf@ugr.es, davidjimenez@ugr.es, gutierre@ugr.es, mcgarzon@ugr.es

3 Unit for Preventive, Department of Biosciences and Nutrition at NOVUM, Karolinska Institutet,   Huddinge, Sweden, ruizj@ugr.es

 

Clasificación UNESCO: 2411

 

Recibido 27 de enero de 2009

Aceptado  28 de mayo de 2009

 

RESUMEN

 

El presente trabajo revisa la literatura científica existente sobre la escalada deportiva con el objetivo de analizar en profundidad las características antropométricas y fisiológicas del escalador deportivo, así como las exigencias fisiológicas en el desarrollo de la actividad. La literatura revisada sugiere que los escaladores se caracterizan por tener un bajo peso corporal y un bajo porcentaje de masa grasa. También una alta fuerza de prensión manual y una alta fuerza resistencia. Algunos autores han considerado el consumo máximo de oxígeno como un determinante del rendimiento en escalada, sin embargo los resultados son contradictorios. Otros parámetros fisiológicos son analizados durante y después de la escalada. Se han detectado importantes diferencias metodológicas entre los estudios analizados, sugiriendo la necesidad de estandarizar los protocolos de evaluación en este deporte. La presente revisión contribuye de manera significativa a un mayor conocimiento de las características de este deporte y de quienes las practican, identificando diversas áreas de interés que requieren futuro estudio.

 

PALABRAS CLAVES: Escaladores deportivos, composición corporal, características cineantropométricas, fuerza muscular, resistencia muscular, flexibilidad, capacidad aeróbica, frecuencia cardiaca, lactato en sangre.

 

ABSTRACT

 

The purpose of the present paper is to review the existing research on anthropometric and physiological characteristics of sport climbers as well as the physiological responses during the sport climbing. The literature suggests that the sport climbers are characterised by both a low percentage body fat and body mass. A high handgrip strength and high endurance strength also are specific characteristics of sport climbers. In contrast, it is not clear whether maximal oxygen consumption is a determinant of sport climbing performance. Several physiological parameters have been analysed during and after sport climbing such as heart rate, blood lactate and maximal strength. We have observed many differences in the assessment methodology between the studies, suggesting that a standardization of the evaluation protocols is needed in this sport discipline. This review provides a wide knowledge of the characteristics of this sport, as well as identifies particular areas that require further attention.

 

KEY WORDS: Sport climbing, body composition, cineanthropometric characteristics, muscular strength, endurance strength, flexibility, aerobic capacity, heart rate, blood lactate.

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La escalada deportiva nace a mediados de los años 80 [1]. La dificultad de las rutas de escalada ha aumentado de forma considerable en los últimos años, debido en gran parte al uso de seguros fijados de forma permanente en la roca. Como consecuencia de ello, los deportistas pueden concentrarse principalmente en las dificultades físicas y técnicas que exige una ruta de escalada determinada. De este modo,  los aspectos psicológicos, como por ejemplo el miedo a la caída, han pasado a ser menos determinantes del rendimiento en esta modalidad deportiva [2, 3].

 

En la misma línea, la aparición del rocódromo ha ayudado a que el escalador pueda entrenar con mayor asiduidad y, por tanto, mejorar su forma física y rendimiento. El rocódromo es una estructura urbana con presas o agarres que trata de simular la roca (Figura 1) [4]. Esta estructura está diseñada principalmente para deportistas que por falta de tiempo u otros motivos como el frío o la lluvia, no pueden realizar esta actividad en su ámbito natural, la montaña. Con los años, su popularidad ha ido en aumento, y gracias al desarrollo de la tecnología, hoy día los rocódromos permiten la práctica de la escalada desde un nivel iniciación hasta competiciones internacionales. La primera competición internacional realizada en un rocódromo data del año 1989 [1, 3].

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 1. Escalada en rocódromo

 

Los escaladores han desarrollado varios sistemas subjetivos para clasificar el nivel de dificultad y peligro de una ruta de escalada. Entre los factores que determinan el nivel específico de una ruta de escalada, se incluyen la fuerza y resistencia requerida para completar la ruta, la protección o cantidad de seguros presentes en la ruta, el grado de inclinación de la pared, el tamaño de los agarres y la dificultad técnica de los movimientos.

 

Los sistemas de clasificación varían entre países, pero los más usados son el sistema americano (Yosemite Decimal System, YDS) y la escala francesa (sistema europeo) (Tabla 1) [1, 3]. El sistema YDS usa números decimales para indicar la dificultad total de la ruta. Actualmente se extiende desde 5.0 (muy fácil) hasta 5.15 (muy difícil). Además, las letras a, b, c y d, son usadas desde el nivel 5.10 hacia arriba (Tabla 1). De este modo, una ruta de 5.11b debería ser más difícil que una ruta de 5.11a para la mayoría de los escaladores. La escala francesa usa números enteros desde 3 (muy fácil) hasta 9 (muy difícil), con las letras a, a+, b, b+ y c, c+, desde el 6. De este modo, una ruta clasificada como 6b+ debería ser más difícil que una ruta clasificada como 6b, y esta a su vez más difícil que otra clasificada como 6a+. Actualmente el nivel más difícil confirmado en el mundo es 5.15b/9b.

 

El presente trabajo revisa la literatura científica existente sobre esta modalidad deportiva con el objetivo de analizar en profundidad las características antropométricas y fisiológicas del escalador deportivo, así como las exigencias fisiológicas en el desarrollo de la actividad.

 

 

 

 

Tabla 1. Sistemas de clasificación de las rutas de escalada.

Escala decimal de Yosemite

Escala francesa

5,1

 

 

5,2

 

5,3

 

 

5,4

3

 

5,5

3+

 

5,6

4

 

5,7

4+

 

5,8

5

 

5,9

5+

 

5,10a

6a

 

5,10b

6a+

 

5,10c

6b

 

5,10d

6b+

 

5,11a

6c

 

5,11b

6c+

 

5,11c

7a

 

5,11d

7a+

 

5,12a

7b

 

5,12b

7b+

 

5,12c

7c

 

5,12d

7c+

 

5,13a

8a

 

5,13b

8a+

 

5,13c

8b

 

5,13d

8b+

 

5,14a

8c

 

5,14b

8c+

 

5,14c

9a

 

5,14d

9a+

 

5,15a

9b

 

 

 

 

 

 

CARACTERÍSTICAS DEL ESCALADOR DEPORTIVO

 

-          Composición corporal

 

El peso corporal y el porcentaje de grasa corporal (%GC) han sido las variables más estudiadas en relación a la escalada deportiva. En la tabla 2 se presentan las características de composición corporal del escalador mostradas en diferentes trabajos de investigación.

 


Tabla 2. Características antropométricas en escaladores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estudio

Sujetos

Edad (años)

Nivel(a)

Talla (cm)

Peso (kg)

Grasa corporal (%)

Ecuaciones/método

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [2]

21 H (semifinalistas)

27

8b

178,0

±

6,5

66,6

±

5,5

4,7

±

1,3

Jackson & Pollock1

 

7 H (finalistas)

24

8c

179,0

±

5,2

62,4

±

4,5

4,8

±

2,3

 

 

18 M (semifinalistas)

28

7c

165,0

±

4,0

51,5

±

5,1

10,7

±

1,7

 

 

6 M (finalistas)

27

8a

162,0

±

4,6

46,8

±

4,9

9,6

±

1,9

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Billat y col. [28]

4 H

22

 

180,0

±

9,9

71,0

±

9,0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grant y col. [6]

10 H (élite)

28

> 6a

178,9

±

8,5

74,5

±

9,6

14,0

±

3,7

Durnin et al.2

 

10 H (principiantes)

32

< 6a

179,4

±

7,9

72,9

±

10,3

15,3

±

3,0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [15]

11 H

29

7a - 8b

175,6

±

8,9

65,9

±

8,6

5,4

±

1,5

Jackson & Pollock1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mermier y col. [24]

9 H

27

 

175,5

±

5,6

66,3

±

6,1

6,8

±

2,6

Pesaje hidrostático

 

5 M

32

 

164,7

±

5,6

54,5

±

3,9

14,6

±

2,3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Booth y col. [4]

6 H

25

6b - 7a

175,7

±

3,3

62,6

±

3,3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mermier y col. [12]

24 H

30

6b

177,4

±

8,8

72,8

±

11,6

9,8

±

3,5

Jackson & Pollock1

 

20 M

32

5

166,4

±

5,7

60,1

±

5,9

20,7

±

4,9

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [14]

7 H

31

8a+

176,8

±

7,3

68,6

±

6,9

5,1

±

7,9

Jackson & Pollock1

 

8 H

31

8b

173,0

±

5,6

65,5

±

5,4

5,4

±

2,1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grant y col. [5]

10 M (élite)

31

> 6a

166,0

±

0,07

59,5

±

7,4

24,8

±

3,7

Durnin et al. 2

 

10 M (principiantes)

24

< 6a

164,0

±

0.04

59,9

±

5,7

26,0

±

3,6

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sheel y col. [20]

6 H, 3 M

18

7b - 9a

168,5

±

7,2

62,2

±

9,2

7,7

±

2,7

ACSM3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [13]

52 H

14

7a

162,2

±

15,6

51,5

±

13,6

4,4

±

2,2

Jackson & Pollock1

 

38 M

14

6c

151,3

±

11,9

40,6

±

9,6

12,2

±

2,6

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Quaine y col. [25]

10 H

24

8a

178,1

±

5,0

74,0

±

3,0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

España-Romero y col. [11]

11 H

26

8a

 

 

 

66,0

±

3,1

6,2

±

3,8

Jackson & Pollock1

 

12 M

27

7b+

 

 

 

48,5

±

4,3

12,9

±

2,2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

de Geus y col. [27]

15 H

21

7b - 8a

176,1

±

4,2

64,1

±

7,9

6,7

±

2,4

Impedanciometría bioeléctrica4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bertuzzi y col. [16]

6 (principiantes)

24

< 6c+

170,0

±

6,8

64,0

±

7,2

10,6

±

3,7

Jackson & Pollock1

 

7 (élite)

20

> 7c

173,3

±

4,2

62,4

±

3,3

6,6

±

2,3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

España-Romero y col. [18]

6 H, 6 M (expertos)

30

7b

166,5

±

6,1

58,5

±

8,3

20,4

±

6,7

DXA5

 

2 H, 2 M (élite)

30

8a

169,5

±

8,1

62,5

±

5,9

17,8

±

9,4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(a) Ver tabla 1 para definición de grados; H, hombre; M, mujer; 1Jackson & Pollock [10]; 2Durnin et al. [17]; 3ACMS, American Collegue Sports Medicine; 4Analizador Tanita (TBF 300, Japón); 5DXA, absorciometría dual de rayos-x


 

Peso corporal

 

Los valores de peso corporal oscilan entre 62,4 hasta 74,5 kg en hombres y alrededor de 50-55kg en mujeres. Las diferencias de los valores observados en la tabla 2 podrían ser debidas al nivel de escalada de la muestra que participó en el estudio [1]. A pesar de estas discrepancias, tal y como apunta Grant y col. [5, 6], en actividades donde el peso corporal se eleva o se mantiene elevado en contra de la gravedad, un peso extra supone una desventaja.

 

Porcentaje de grasa corporal

 

Métodos sofisticados tales como el pesaje hidrostático, técnicas de agua marcada, pletismografía por desplazamiento de aire o absorciometría dual de rayos-x (DXA), permiten evaluar el %GC de forma objetiva y precisa [7-9]. Sin embargo la aplicabilidad de estos métodos fuera del laboratorio o en grandes poblaciones es bastante limitada. Por ello, la antropometría es uno de los métodos más usados para estimar el %GC en estudios de campo, y ha sido el método empleado en la mayoría de trabajos de escalada deportiva [2, 10-17].

 

Los valores de %GC varían en función del estudio. En algunos estudios se han utilizado las ecuaciones de Jackson & Pollock [10] para estimar el %GC empleando tres pliegues [11, 12], siete pliegues [2, 13-15] o nueve pliegues cutáneos [16]. Asimismo, otros estudios han utilizado las ecuaciones de Durnin & Womersley [17], que incluyen la medida de 4 pliegues cutáneos [5, 6].

 

Watts y col. [2] evaluaron a 39 escaladores (18 mujeres) participantes en una competición internacional, de los cuales 13 deportistas (6 mujeres) se clasificaron para la final. Los valores de %GC calculados en los escaladores finalistas fueron de 4,8 ± 2,3% para hombres y 9,6 ± 1,9% para mujeres. En la tabla 2 se observan valores similares presentados por el mismo autor en otros estudios [13-15]. Bertuzzi y col. [16] presentaron datos de 6 escaladores con un nivel de escalada menor de 6c+, a los que denominó principiantes, y 7 escaladores con un nivel mayor de 7c, a los que denominó élite. El %GC fue de 10,6 ± 3,7% y 6,6 ± 2,3% en el grupo de principiantes y élite, respectivamente. España-Romero y col. [11] evaluaron a 23 participantes de la Copa de España (11 hombres y 12 mujeres), mostrando un %GC de 6,2 ± 3,8% para hombres y 12,9 ± 2,2% para mujeres. En los trabajos mencionados, el %GC se estimó a partir de la ecuación de Jackson & Pollock [10], utilizando la suma de pliegues cutáneos.

 

Por otro lado, Grant y col. estudiaron a 10 escaladores de élite y 10 escaladores principiantes masculinos [6], y 10 escaladoras de elite y 10 escaladoras principiantes femeninas [5]. No se observaron diferencias significativas en cuanto al %GC entre ambos grupos de nivel, ni en hombres (14% vs 15,3%) ni en mujeres (25,8 vs 26%). La ausencia de diferencias significativas entre ambos grupos de nivel podría ser debida al punto de corte empleado para considerar al grupo de élite, ya que un nivel de 6a debería ser considerado intermedio según los estándares de la competición moderna [3]. En estos estudios [5, 6] se usaron la ecuaciones de Durnin & Womersley [17], utilizando la suma de pliegues cutáneos. 

 

Los valores de %GC varían desde 4,4% hasta 24,8% en hombres y desde 9,6% hasta 26% en mujeres. Las diferencias en los valores de %GC observados en la tabla 2 podrían ser debidas al nivel de escalada de los participantes. Además, la cualificación y grado de sistematización del antropometrista pueden afectar a la fiabilidad y validez de los resultados. Las diferentes ecuaciones utilizadas para estimar el %GC también han podido contribuir a las discrepancias de los datos. Las diferencias encontradas en los valores de %GC dificultan la comparación entre estudios, incluso llegando a ser una limitación [1].

 

Nuestro grupo ha testado recientemente la validez de las ecuaciones más utilizadas para la estimación del %GC a partir de los pliegues cutáneos en escaladores, entre ellas las ecuaciones de Jackson & Pollock y Durnin & Womersley [18]. El %GC estimado mediante DXA se usó como método de referencia. Los resultados de este estudio mostraron que de las 17 ecuaciones estudiadas, las ecuaciones de Durnin & Womersley [17] parecen ser las más exactas para estimar el %GC en mujeres y hombres escaladores (Figura 2). En general, el resto de las ecuaciones subestimaban el %GC, hasta alrededor de un 8%, cuando eran comparadas con el DXA [19].

               

 

 


HOMBRES

 

 

 

 

 


MUJERES

Figura 2. Comparación del porcentaje de grasa corporal (%GC) estimado entre la ecuación de Durnin y col. y absorciometría dual de rayos-x (DXA) en hombres y en mujeres. La línea central representa la diferencia entre los métodos. Las líneas discontinuas superiores e inferiores indican los límites de acuerdo al 95% (diferencia entre métodos ± 1,96 DT de las diferencias).

 

 

Masa libre de grasa

 

Pocos estudios se han encontrado que analicen la masa libre de grasa en escaladores deportivos. España-Romero y col. [18] evaluaron la composición corporal en 12 escaladores expertos (nivel >7b) y 4 escaladores de élite (nivel >8a) mediante el DXA. Los valores de masa libre de grasa fueron 42,9 ± 8,69 kg en escaladores expertos y 47,2 ± 8,93 kg en escaladores de élite. No se observaron diferencias significativas entre estos valores. Aun así se necesitan más estudios para establecer conclusiones sobre este parámetro.

 

Por lo tanto, la literatura sugiere que el escalador de élite se caracteriza por tener un bajo peso corporal y un bajo %GC en comparación con la población normal no practicante de escalada [1-3, 13], pero no confirma si ambas características son un requisito para la escalada de alto rendimiento

 

-          Características cineantropométricas

 

En algunos estudios se han evaluado parámetros como la longitud de brazos, de piernas, envergadura y ratio brazos/altura o ratio envergadura/altura. En la tabla 3 se presentan las características cineantropométricas en escaladores mostradas por los diferentes trabajos de investigación.

 

 


Tabla 3. Características cineantropométricas en escaladores.

Estudio

Sujetos (n)

Edad (años)

Nivel(a)

Longitud brazos

 (cm)

Longitud piernas

 (cm)

Envergadura

(cm)

Ratio

brazos/altura

Ratio

Envergadura/altura

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grant y col. [6]

10 H (elite)

28

> 6a

73,8

±

3,9*

114,6

±

4,6*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

10 H (principiantes)

32

< 6a

76,1

±

4,2*

119,2

±

7,0*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mermier y col. [12]

24 H

30

6b

 

 

 

 

 

 

185,4

±

9,6

 

 

 

1,0

±

0,02

 

20 F

32

5

 

 

 

 

 

 

168,6

±

8,4

 

 

 

1,0

±

0,03

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grant y col. [5]

10 M (principiantes)

31

< 6a

66,1

±

4,0*

103,0

±

5,0*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

10 M (elite)

24

> 6a

66,8

±

3,9*

104,3

±

3,0*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [13]

52 H

14

7a

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1,02

±

0,02

 

38 M

14

6c

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1,01

±

0,02

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sheel y col. [20]

6 H, 3 M

18

7b - 9a

 

 

 

 

 

 

172,0

±

7,1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bertuzzi y col. [16]

6 (principiantes)

24

< 6c+

 

 

 

 

 

 

173,3

±

10,6

 

 

 

 

 

 

 

7 (elite)

20

> 7c

 

 

 

 

 

 

176,8

±

2,3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

España-Romero y col. [18]

6 H, 6M (expertos)

30

7b

72,6

±

4,07*

 

 

 

 

 

 

0,4

±

0,02

 

 

 

 

 

 

 

72,4

±

4,41+

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

72,5

±

4,22§

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 H, 2M (elite)

30

8a

74,8

±

5,69*

 

 

 

 

 

 

0,4

±

0,02

 

 

 

 

 

 

 

74,1

±

5,47+

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

74,4

±

5,58§

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(a) Ver tabla 1 para definición de grados; * Lado derecho; + Lado izquierdo; § Media lado derecho e izquierdo


 

 

Grant y col. [5, 6] compararon la longitud de brazo derecho y de pierna derecha en un grupo de escaladores de élite (nivel >6a) con un grupo de escaladores principiantes. Por otro lado Bertuzzi y col. [16] compararon la envergadura de brazos en un grupo denominado principiantes (nivel <6c+) con un grupo de élite (nivel >7c). Los valores no fueron significativamente diferentes entre el grupo de escaladores élite y principiantes en ninguno de los estudios [5, 6, 16]. España-Romero y col. [18] tampoco observaron diferencias significativas en la longitud de brazos y en la ratio brazo/altura en un grupo de 12 escaladores expertos (nivel >7b) y 4 escaladores de élite (nivel >8a) (Tabla 3). Sin embargo, Watts y col. [13] evaluaron la ratio envergadura/altura en 90 escaladores de élite (38 mujeres) con un nivel de escalada superior a 7a y encontraron diferencias significativas (P<0,01) cuando los compararon con 45 sujetos no escaladores (1,01 vs 0,95, en escaladores y no escaladores, respectivamente).

 

De los estudios analizados se desprende que tener una longitud de brazos mayor y una ratio brazo/altura no influye sobre el rendimiento de la escalada deportiva. Aunque el estudio de Watts et al. [13] sugiere la necesidad de analizar estas variables en profundidad.  

 

-          Fuerza y resistencia muscular

 

Numerosos estudios han evaluado tanto la fuerza máxima como la fuerza-resistencia de tren superior, centrándose fundamentalmente en la fuerza y resistencia de prensión manual y fuerza de dedos. En las tablas 4 y 5 se presentan valores de fuerza máxima y fuerza-resistencia mostrados en diferentes trabajos de investigación.

 

Fuerza de prensión manual

 

El dinamómetro manual es el método más empleado para evaluar la fuerza de prensión manual en la mayoría de los trabajos de escalada deportiva [2, 5, 6, 11, 13-15, 19, 20]. La tabla 4 muestra los valores de fuerza, tanto en valores absolutos, i.e. en kilogramos de fuerza, como relativos al peso corporal, i.e. en kilogramos de fuerza/kilogramos de peso corporal.

 

 


Tabla 4. Fuerza de prensión manual en escaladores.

 

 

 

 

 

 

 

Estudio

Sujetos (n)

Edad (años)

Nivel(a)

Método

Fuerza (kg)

Fuerza relativa (kg/kg)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watt y col. [2]

21 H (semifinalistas)

27

8b

Dinamometría manual

51,6

±

6,4

0,8

±

0,06

 

7 H (finalistas)

24

8c

 

48,7

±

9,1

0,8

±

0,13

 

18 M (semifinalistas)

28

7c

 

34,6

±

5,2

0,7

±

0.06

 

6 M (finalistas)

27

8a

 

30,3

±

3,1

0,6

±

0,04

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grant y col. [6]

10 H (elite)

28

> 6a

Dinamometría manual

54,3

±

2,3*

 

 

 

 

 

 

 

 

53,7

±

2,1+

 

 

 

 

 

 

 

Dinamómetro especial para dedos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 1

45,5

±

3,0*

 

 

 

 

 

 

 

 

45,0

±

3,5+

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 2

22,6

±

2,4*

 

 

 

 

 

 

 

 

23,3

±

2,6+

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

10 H (principiantes)

32

< 6a

Dinamometría manual

48,2

±

2,3*

 

 

 

 

 

 

 

 

45,4

±

2,1+

 

 

 

 

 

 

 

Dinamómetro especial para dedos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 1

36,6

±

2,9*

 

 

 

 

 

 

 

 

35,3

±

3,3+

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 2

24,4

±

2,3*

 

 

 

 

 

 

 

 

24,3

±

2,5+

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [15]

11 H

29

7a - 8b

Dinamometría manual

59,4

±

7,0

0,9

±

0,09

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grant y col. [5]

10 M (elite)

31

> 6a

Dinamometría manual

34,5

±

1,2*

 

 

 

 

 

 

 

 

31,3

±

1,4+

 

 

 

 

 

 

 

Dinamómetro especial para dedos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 1

32,8

±

1,8*

 

 

 

 

 

 

 

 

31,3

±

1,4+

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 2

19,7

±

1,8*

 

 

 

 

 

 

 

 

19

±

1,4+

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

10 M (principiantes)

24

< 6a

Dinamometría manual

24,5

±

1,0*

 

 

 

 

 

 

 

 

28,0

±

1,3+

 

 

 

 

 

 

 

Dinamómetro especial para dedos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 1

26,6

±

1,4*

 

 

 

 

 

 

 

 

25,3

±

1,2+

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 2

17,4

±

1,5

 

 

 

 

 

 

 

 

14,4

±

1,5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fergurson & Brown, [21]

5 H

22

7a - 8a

Dinamómetro manual modificado

72,8

±

3,5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [14]

7 H

31

8a+

Dinamometría manual

51,6

±

7,9 d

0,6

±

0,06

 

8 H

31

8b

 

51,7

±

7,5 d

0,8

±

0,08

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sheel y col. [20]

6 H, 3 M

18

7b - 9a

Dinamometría manual

48,2

±

11,9d

0,8

±

0,12d

 

 

 

 

 

45,8

±

11,7nd

0,8

±

0,10nd

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mermier y col. [12]

24 H

30

6b

 

 

 

 

0,7

±

0,14 d

 

20 F

32

5

 

 

 

 

0,5

±

0,10 d

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [13]

52 H

14

7a

Dinamometría manual

36,5

±

12,9^

0,7

±

0,13

 

38 M

14

6c

 

25,1

±

6,8

0,6

±

0,08

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [26]

16 H y 15 M

13

7a+

Dinamómetro especial para dedos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 1

27,4

±

8,4*

 

 

 

 

 

 

 

 

26,1

±

9,2+

 

 

 

 

 

 

 

                                  Prueba 2

28,4

±

8,9*

 

 

 

 

 

 

 

 

27,3

±

8,6+

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuñez y col. [36]

8 H

28

6c - 7c

Dinamometría manual

41,6

±

7,5*

 

 

 

 

 

 

 

 

42,9

±

11,81+

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

España-Romero y col. [11]

11 H

26

8a

Dinamómetro manual

56,3

±

4,3*

0,9

±

0,1*

 

 

 

 

 

56,9

±

5,9+

0,9

±

0,1+

 

 

 

 

 

113,2

±

8,9

1,7

±

0,1

 

12 M

27

7b+

 

31,8

±

4,3*

0,7

±

0,1*

 

 

 

 

 

30,6

±

4,8+

0,7

±

0,1+

 

 

 

 

 

62,3

±

9,1

1,3

±

0,2

España-Romero y col. [18]

6 H, 6 M (expertos)

30

7b

Dinamómetro manual

41,5

±

11,8*

0,7

±

0,1

 

 

 

 

 

40,1

±

11,6+

0,7

±

0,1

 

 

 

 

 

81,6

±

23,3

1,4

±

0,25

 

2 H, 2 M (élite)

30

8a

Dinamómetro manual

45,2

±

5,4*

0,7

±

0,03*

 

 

 

 

 

42,3

±

6,2+

0,7

±

0,05+

 

 

 

 

 

87,4

±

11,6

1,4

±

0,09

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(a) Ver tabla 1 para definición de grados;* mano derecha; + mano izquierda; d lado dominante; nd lado no dominante; ^ media de valores de fuerza en mano derecha e izquierda.  


 

 

La fuerza de prensión manual en escaladores ha sido habitualmente evaluada en ambas manos [2, 5, 6, 11, 19] o en la mano dominante del sujeto [12, 14, 20]. Teniendo en cuenta el uso de ambas manos en la ejecución de este deporte, nosotros recomendamos evaluar siempre ambas manos.

 

Los valores de fuerza en escaladores son muy similares entre estudios, y se encuentran alrededor de 30kg en mujeres y de 50kg en hombres. En el estudio de Fergurson & Brown [21] el valor de fuerza es considerablemente mayor (72,8kg) que en el resto de trabajos, posiblemente por el dinamómetro modificado que utilizan para evaluar la fuerza de prensión manual.

 

Al comparar los valores de fuerza de prensión manual en escaladores con la población normal americana no practicante de escalada, parecen no existir diferencias importantes en cuanto a la fuerza expresada en valores absolutos [3]. Sin embargo, cuando los valores de fuerza son expresados en relación al peso corporal - fuerza relativa -, los escaladores parecen tener una fuerza significativamente mayor que la población americana normal [3, 12]. Por otro lado, cuando comparamos la fuerza de prensión manual de escaladores con la población normal española no practicante de escalada, se observan diferencias significativas tanto en la fuerza absoluta como en la fuerza relativa (P< 0,001). Las mujeres escaladoras presentaron una fuerza de prensión manual en la suma de mano derecha e izquierda de 65,41 ± 11,29kg frente a la fuerza presentada por mujeres no escaladoras españolas de 44,55 ± 10,46kg. En hombres se observaron valores de 100,71 ± 9,22kg en escaladores frente a 69,92 ± 18,31kg en no escaladores. En cuanto a la fuerza relativa se observaron los mismos resultados que en la población americana. Por lo tanto, una menor masa corporal para un nivel dado de fuerza de prensión manual, podría ser una característica específica del escalador [1].

 

En ocasiones se ha cuestionado el uso del dinamómetro manual como método para evaluar la fuerza en escalada. Algunos autores sugieren que carece de especificidad en relación a la posición que adoptan las manos en los agarres que se encuentran en las vías de escalada [1, 3]. Desde nuestro punto de vista, el dinamómetro es un instrumento sencillo de utilizar, de bajo coste y que aporta información válida sobre la fuerza de prensión manual y a su vez sobre la fuerza relativa y debe seguir utilizándose. Tanto es así que nuestro grupo ha propuesto una metodología de evaluación de la fuerza de prensión manual en niños [19], adolescentes [22] y adultos [23] que permite adaptar de forma precisa el agarre del dinamómetro al tamaño de la mano, obteniendo de esta forma una media más precisa y válida.

 

Fuerza resistencia de prensión manual

 

La escalada deportiva implica repetidas contracciones musculares isométricas de la mano y antebrazo [4, 24]. Durante la escalada es esencial poder usar una variedad de agarres diferentes [1]. En la tabla 5 se presentan los valores de fuerza resistencia de prensión manual presentados en diferentes trabajos de investigación.

 

 

 


Tabla 5. Fuerza resistencia en escaladores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estudio

Sujetos (n)

Edad (años)

Nivel(a)

Fuerza máxima

Método

Protocolo

Duración (seg)

 

 

 

 

(kg)

(%)§

 

 

 

 

 

Grant y col. [6]

10 H (elite)

28

> 6a

 

 

 

 

Barra de dominadas

máximo nº dominadas

16,2

±

7,2*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

máximo t en barra

53,1

±

13,2

 

10 H (principiantes)

32

< 6a

 

 

 

 

 

máximo nº dominadas

3,0

±

9,0*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

máximo t en barra

31,4

±

9,0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Watts y col. [15]

11 H

29

7a - 8b

59,3

±

7,1

70

Dinamómetro manual

hasta extenuación

52,2

±

14,8

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fergurson & Brown, [21]

4 H

22

7a - 8a

74,5

±

0,7

40

Dinamómetro manual

hasta extenuación

140

±

11,1

 

 

 

 

 

 

 

40

 

5 seg C; 2 seg D

853,0

±

75,6